“Amores Perros”: 25 años después, el clásico de Iñárritu revive en Puerto Vallarta
En el marco de la 67ª entrega de los Premios Ariel, el Centro Universitario de la Costa (CUCosta) fue sede de una emotiva masterclass que rindió homenaje a Amores Perros, a 25 años de su estreno.
El encuentro reunió a Mónica Lozano y Francisco González Compeán, productores asociados de la cinta; Carlos Hidalgo, primer asistente de dirección, y el actor Gustavo Sánchez Parra. Frente a cinéfilos y medios de comunicación, compartieron anécdotas, aprendizajes y los retos que implicó la filmación de la ópera prima de Alejandro González Iñárritu, considerada una película que marcó un antes y un después en la historia del cine mexicano.
Uno de los momentos más memorables de la charla, en el auditorio Dr. Juan Luis Cifuentes del Centro Universitario de la Costa, de la UdeG, fue el recuerdo de la icónica escena del choque automovilístico, pieza central del largometraje. Los creadores detallaron la minuciosa planeación, las largas horas de ensayo y los desafíos técnicos detrás de la colisión, hoy considerada una de las secuencias más impactantes del cine contemporáneo.
Los productores coincidieron en que Amores Perros fue una apuesta arriesgada en todos los sentidos narrativo, técnico y actoral, pero justamente esa intensidad la convirtió en una obra que revitalizó al cine mexicano y lo devolvió a los reflectores internacionales.
Sánchez Parra, quien interpretó a “El Jarocho”, recordó su experiencia al lado de Gael García Bernal, Vanessa Bauche y el resto del elenco, además de destacar el carácter exigente pero visionario de Iñárritu durante el rodaje.
A un cuarto de siglo de distancia, coincidieron los asistentes, la película no solo abrió camino a una nueva generación de cineastas mexicanos, sino que también se consolidó como un referente de identidad cultural y narrativa cinematográfica para el país.
