La Opinión de El Profe – Les guste o no Luis Munguía está cumpliendo: el agua ya empezó a correr
•SEAPAL, del colapso heredado a la estabilización medible, recibido en ruina y sin liquidez. Tinacos y Gogomáticos, alivio donde más aprieta
Por Nayar Araiza López
El Primer Informe de Gobierno del presidente municipal de Puerto Vallarta estuvo lejos del clásico “besamanos” y del aparador de políticos. Puso a los niños en el centro de la agenda pública, parques infantiles, domos escolares, puentes, uniformes, tabletas, útiles, tenis y atención médica con “Doctor Tucán”, con más de 20 mil atenciones desde dos clínicas fijas y dos móviles. En paralelo, el DIF que encabeza Claudia Peña rehabilitó y equipó los cinco CADI, donde se atiende a cerca de dos mil niñas y niños, y entregó su propio informe con resultados sólidos en asistencia social.
En infraestructura, el balance no es menor con más de 60 obras, 35 avenidas pavimentadas, y un servicio de recolección de basura que pasó de recibir cinco camiones a operar con 41 unidades nuevas. A eso se suma “Mi Malecón Renace”, que rehabilitará y ampliará el paseo hasta Parque Hidalgo y conectará con el Hotel Rosita; el arranque del primer hospital escuela en el CUCosta de la UdeG; y la gestión estatal por más de 2 mil millones de pesos invertidos en educación, infraestructura, salud y turismo.
El jefe de Gabinete del gobierno estatal, Alberto Esquer Gutiérrez, fue contundente en su mensaje, afirmando categórico que para el gobernador Pablo Lemus Puerto Vallarta es una prioridad, por lo que seguirán llegando proyectos de gran relevancia, así lo demuestran la construcción del nodo vial de Las Juntas, los puentes y el muelle de Playa de Oro, así como las nuevas unidades de transporte que están por llegar al municipio para mejorar la movilidad.
Pero aquí viene el punto crítico y lo más relevante del Informe del arquitecto Luis Ernesto Munguía, como sin duda lo es el tema del agua potable, ya que entre la ciudadanía prendió la narrativa del “desgobierno” por la escases de agua en ciertas zonas, a la que le atizaron bots y páginas anónimas contratadas que vendieron las protestas de no más de 80 personas como si fueran un verdadero clamor popular, en los recientes paros que afectaron la economía, alentados y financiados por adversarios que no han digerido haber perdido el poder municipal. La crítica es legítima; la manipulación, no.
Frente a eso, el dato que importa, con la dirección de Carlos Ruiz, SEAPAL recibió un organismo en terapia intensiva, con más de 200 millones de deuda, una caja vacía, resultado de más de una década de abandono, equipos reventados y una red hidrosanitaria con más de 40 años encima. Pero a un año, se intervinieron nueve pozos profundos restableciéndose la continuidad del servicio al 93% de la ciudad. No es varita mágica, es mantenimiento, reposición y operación técnica sostenida.
Para las zonas donde la presión aún se normaliza, llegó el programa “Tinacos Pura”, beneficiando a más de 3 mil hogares vulnerables que ya tienen dónde almacenar el vital líquido. También volvieron a respirar los Gogomáticos, rehabilitándose doce dispensadores, estando ya 29 en operación, entregando agua purificada gratuita para garrafón, con 2,500 beneficiarios al mes, que les representa un ahorro promedio de 800 pesos bimestrales por familia. La estrategia se complementará con el regreso de bebederos escolares mediante la rehabilitación de esa infraestructura.
Pero no perdamos de vista el contexto, Puerto Vallarta vive la misma producción de agua de hace 20 años, mientras el destino crece a ritmo urbano y turístico acelerado, con estiajes más largos y lluvias irregulares. De allí el plan de inversión de SEAPAL con poco más de 280 millones de pesos en distribuidos en 24 obras para estabilizar el abasto y modernizar el sistema sanitario. Entre las intervenciones clave están la rehabilitación del colector Centro-Norte (calles Belice y Corregidora), ampliación de la línea de aguas tratadas en Marina Vallarta, sustitución del subcolector en Villa Río y Fluvial, y expansión del alcantarillado en Vista de la Bahía.
Lo más relevante, sin euforia pero con contundencia, por primera vez en más de 30 años se ejecutan cuatro obras que adicionarán al menos 170 litros por segundo a la producción en el último trimestre del año, la re-perforación de los pozos 19, 38 y 1 en Ixtapa, este último, se rehabilita después de 56 años de su puesta en operación, además de la construcción de tres galerías verticales en el río Mascota. Eso se llama cambiar la ecuación, no parcharla.
En conclusión y sin rodeos, las obras de agua y saneamiento que hoy se ejecutan son las más importantes de los últimos 20 años, regularizarán el servicio en el mediano plazo y blindarán a la ciudad rumbo al futuro. A Luis Ernesto Munguía le toca el costo político de enfrentar un problema viejo y caro; pudo haber pateado el bote, como otros, y no lo hizo. ¿Ha habido molestias? Sí. ¿Se ha mentido con promesas fáciles? No. Hay trabajo medible, inversión y ruta técnica. A quienes apuestan a que a Puerto Vallarta le vaya mal para “cobrar” en las urnas, les informo que el agua ya empezó a correr. Les guste o no, Munguía está cumpliendo. Va.
