“Donde vean tierra removida, avísenos”: madres buscadoras en Bahía de Banderas
La desaparición de personas es una herida muy presente en Bahía de Banderas, además de un problema histórico
Por Noemí Zamora Reynoso
No es un hecho aislado ni una noticia más: es una realidad que atraviesa cada colonia, cada familia, cada día. Y son las madres buscadoras quienes, con dolor y determinación, mantienen viva la esperanza de encontrar a quienes les fueron arrebatados.
Entre enero y mayo de 2025, en el municipio se han reportado 20 desapariciones, de las cuales 14 personas siguen sin aparecer. En 2024 fueron 55 personas, 38 hombres y 17 mujeres, una tendencia que, aunque muestra una disminución, sigue marcando profundamente a la comunidad.
Detrás de cada número hay una historia, una silla vacía, una familia suspendida entre la incertidumbre y el miedo.
“Donde vean tierra removida, avísenos”
María Salinas Arriaga, representante del colectivo Uniendo Corazones Bahía de Banderas y Puerto Vallarta, estuvo este fin de semana en la plaza de Las Mojoneras, donde habló con vecinos, explicó su labor y pidió algo fundamental: información. Cualquier indicio, por pequeño que parezca, puede guiar una búsqueda.
Las madres no solo pegan fichas. También acuden a los lugares donde vecinos, muchas veces de manera anónima, les advierten sobre posibles fosas clandestinas.
“Donde vean hundimientos o tierra removida, puede haber restos. A veces son animalitos, pero tenemos que ir a confirmar. Cualquier aviso es un gran apoyo”, explica María, bajo un sol que no la detiene ni un día.
Dice que actualmente cuentan con respaldo institucional y que eso les permite seguir avanzando. “Nadie nos va a parar”, afirma, con la foto de su hermano entre las manos.
Historias que explican una crisis
María busca a su hermano José Manuel desde hace 16 años. Desapareció el 19 de febrero de 2009 después de dar un aventón a dos mecánicos. Desde entonces, cada palabra que pronuncia, cada vez que revive la historia, también revive el dolor.
Cinco hijos quedaron esperando a un padre. Sus papás, a un hijo. Ella, a su hermano.
En Las Piletas, La Cruz de Huanacaxtle y Punta de Mita han encontrado incluso “pedacitos de huesitos”. Para ellas, cada fragmento hallado es un avance, un paso más hacia darle nombre a alguien y permitirle volver a casa, aunque sea de otra forma.
“Yo siento que no lo buscan…”
Teresa Esparza Vázquez también acudió a Mojoneras. Su hijo Julio César desapareció el 22 de mayo de este año en San Clemente de Lima. Hace seis meses que no sabe nada de él.
Cada vez que acude a la Fiscalía le repiten la misma pregunta: “¿Tiene nueva información?”
Ella ya no espera que la llamen. Dice que “no hacen nada por buscarlo”, pero aun así no se rinde. Ahora acompaña a las madres buscadoras en las jornadas para rastrear posibles fosas.
“Qué más quisiera no encontrarlo así… pero debemos estar preparadas. Es cruel, pero al desaparecer un ser querido no sabemos si comió, si durmió, cómo lo tienen…”.
Ellas no buscan culpables. Solo quieren encontrar a sus hijos. Y si ya no están con vida, darles un descanso digno.
La otra parte de la historia: los datos que confirman una crisis
Las desapariciones en Bahía de Banderas no son aisladas. Los registros recientes muestran:
- 55 personas desaparecidas en 2024; 38 hombres y 17 mujeres.
- 20 casos en 2025, solo de enero a mayo; 14 siguen sin ser localizadas.
- Perfil 2025: 16 hombres, 4 mujeres, 3 menores de edad y al menos 1 ciudadano estadounidense.
- Zonas más afectadas: Mezcales, Sayulita, San José del Valle, San Vicente, Higuera Blanca, Bucerías y la franja costera.
- Colectivos alertan sobre al menos 40 jóvenes desaparecidos, una cifra que podría superar lo reportado oficialmente.
- Entre 2023 y 2025 desaparecieron 13 mujeres que no han sido encontradas; varias son niñas o adolescentes.
Fuente: https://comisionacionaldebusqueda.segob.gob.mx/
