Columnistas

En la Opinión de El Profe. – Cuando Estados Unidos actúa se ponen barbas a remojar

 

Por Nayar Araiza López

*Cuando Estados Unidos actúa se ponen barbas a remojar

*Trump afirma categórico que el narco gobierna México

*La Presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta la hora de las decisiones‎

(Este texto no es IA)

 

Las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, después del ataque a Venezuela y la detención de Nicolás Maduro, no son un exabrupto más de campaña ni una ocurrencia retórica que lo caracterizan, son un mensaje directo, incómodo y peligrosamente claro para nuestro país,…»tenemos que hacer algo con México, porque los cárteles gobiernan”…dijo Trump, y remató con una frase que cala hondo, aseguró categórico que la Presidenta Claudia Sheinbaum es “una buena mujer”, pero que “no gobierna” y está “muy asustada”.

 

Más allá de la estridencia trumpista, el señalamiento tiene destinatarios internos. Si Washington decide ir en serio contra el narcotráfico regional, muchos políticos y gobernantes, de allá y acá, coludidos, tolerantes o beneficiarios del dinero sucio, porque les han financiado campañas, tendrán que poner sus barbas a remojar. Porque cuando el vecino del norte mueve fichas, no distingue colores partidistas ni discursos de soberanía; distingue intereses y con lo de Venezuela es evidente que si se animan a incursionar al país para eliminar a las mafias, a quienes consideran terroristas y enemigos, por lo que legalmente sus leyes se lo permiten, intervenir en territorios extranjeros.

 

Pero la ironía es brutal, ya que durante años la denominada Cuarta Transformación, particularmente el expresidente AMLO, nos vendió la fantasía de que la paz se construye con consignas de buena voluntad, no aplicando la fuerza del Estado que él llamaba violencia y que “abrazos y no balazos” era una política pública, ‘»los narcos también son seres humanos», dijo, hasta hizo un llamado a sus abuelitas y madres para que los metieran en cintura. El resultado está a la vista, impunidad normalizada, territorios capturados y un Estado rebasado. Hoy, desde fuera, Donald Trump nos lo dice sin rodeos; desde dentro del poder central y los estatales, muchos lo saben y callan.

 

La presidenta Claudia Sheinbaum tiene una disyuntiva histórica, enfrenta la hora de las decisiones, cortar de tajo a los políticos y funcionarios coludidos, romper con la simulación y combatir realmente a la delincuencia organizada, o seguir administrando el miedo mientras otros dictan la agenda. Gobernar no es agradar; es decidir. Y decidir implica abandonar de una vez por todas la cómoda coartada de los abrazos que terminaron protegiendo a los delincuentes, porque ya vimos con lo de Venezuela, que si se animan. Va.