Mujer, ciencia y vocación de servicio: Soraya Topete cumple 35 años en SEAPAL Vallarta
Con 35 años de servicio en el laboratorio de SEAPAL Vallarta, la QFB Elba Soraya Topete Camacho ha construido una trayectoria ejemplar marcada por la constancia, la responsabilidad y el compromiso con la calidad del agua que llega a los hogares vallartenses.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, comparte su historia profesional, sus retos y la satisfacción de formar parte de un organismo donde siempre encontró oportunidades para desarrollarse.
Originaria de Puerto Vallarta y egresada de la Universidad de Guadalajara como Químico Fármacobiólogo, Soraya creció en un entorno familiar ligado a la salud y al trabajo constante.
“Mi papá fue médico y mi mamá comerciante durante muchos años. Esa combinación me enseñó disciplina y vocación de servicio”, recuerda.
Soraya ingresó a SEAPAL en 1991 como técnico laboratorista. Sus primeros días estuvieron lejos de cargos directivos.
“Durante casi dos semanas me encargué de lavar material de laboratorio. Fue parte del proceso. Después me capacitaron poco a poco en técnicas analíticas”, relata.
Esa etapa marcó el inicio de un crecimiento sostenido que la llevó a especializarse en análisis físico-químicos de agua potable y residual.
En 1993 asumió la jefatura de sección, integrándose al personal de confianza y ampliando sus responsabilidades técnicas y administrativas.
Hoy, como Subdirectora de Laboratorio, coordina áreas clave que respaldan los procesos de potabilización y tratamiento del agua, vigilando el cumplimiento de normas nacionales para garantizar la calidad del recurso.
Uno de los momentos más demandantes de su labor ocurre durante las verificaciones de la autoridad sanitaria.
“Nos revisan cada detalle para validar que cumplimos con todos los estándares”, explica.
Gracias a ese rigor, SEAPAL ha mantenido durante 35 años consecutivos la certificación que avala la calidad del agua potable en la ciudad.
Ser mujer en la ciencia
En el plano personal, Soraya afirma que su género nunca fue un obstáculo para crecer profesionalmente.
“En SEAPAL nunca me vi limitada. Siempre se nos brindó la oportunidad de desarrollarnos conforme a nuestro trabajo”.
Actualmente lidera un equipo integrado en su mayoría por jóvenes químicas, a quienes reconoce como pieza fundamental.
“Uno no podría estar aquí sin un equipo fuerte. Ellas son el respaldo del trabajo diario”.
Con la experiencia que dan más de tres décadas de servicio, Soraya envía un mensaje claro a las mujeres que buscan abrirse camino profesional:
“Lean, instrúyanse, no se queden con dudas. Más vale preguntar una vez que quedarse con la incertidumbre”.
Su historia refleja el liderazgo femenino que fortalece los servicios públicos y demuestra que detrás de cada muestra analizada y cada certificación obtenida, hay mujeres comprometidas con la salud y el bienestar de la comunidad.
