Columnistas

Rinconcito de las Confesiones – ¿Qué está pasando en el Cabildo de Bahía de Banderas?

Ciola Arévalo denuncia presunta violencia laboral y de género; la falta de sesiones y las diferencias entre ediles enrarecen el ambiente político del Ayuntamiento

 

Noemi Zamora Reynoso 

 

¿Qué pasa en Bahía de Banderas? Un día hay crisis en la corporación policiaca del Gobierno Municipal, con ocho elementos detenidos por la Fiscalía de Nayarit, y al otro en palacio municipal, decenas de trabajadores municipales dejan sus oficinas para escuchar a la secretaria general del Ayuntamiento de Bahía de Banderas, Ciola Arévalos.

Los medios de comunicación fuimos convocados sin saber el motivo a la presidencia municipal. La duda era normal, ¿Y ahora qué pasa? ¿Otra vez el mismo tema del día anterior? Hoy más que nunca se necesitaba la Rendición de Cuentas. 

Pero la duda quedó aclarada cuando la Secretaria General del Ayuntamiento, ofreció una rueda de prensa, con información a medias y lo digo así, porque nunca mencionó el nombre del protagonista de esta historia. Pero sí que es un regidor. ¡El pleno de Cabildo en crisis!

Y es que reveló ser víctima de violencia de género. Por eso, antes de convocar a reporteros y comunicadores, presentó ante la Contraloría Municipal una denuncia de hechos por la presunta comisión de faltas administrativas, abuso de funciones y posibles actos de violencia laboral y de género.

 Y después en el patio de la vieja casona de Valle, rodeado de directores de dependencias y colaboradores de distintas dependencias municipales, volvió a contar su experiencia como víctima y las acciones legales y administrativas. “No permitamos la violencia”, comentó.

La funcionaria, visiblemente afectada, señaló que habría enfrentado burlas, humillaciones y amenazas dentro de su entorno laboral, situaciones que, aseguró, le han provocado temor, angustia y afectaciones emocionales.

Ciola Arévalos informó que además solicitó medidas de protección y adelantó que presentará una denuncia penal ante la autoridad correspondiente. Hay voces que afirman que ayer mismo debió acudir al Centro de Justicia de la Mujer.

Por tratarse de un procedimiento en curso, se reservó la identidad de la persona señalada, quien forma parte del Cabildo municipal. Al tratarse de un tema que ya es público y que ocurre en plena efervescencia política al interior del partido en el poder, la Contraloría Municipal deberá desahogarlo lo antes posible.

Tras conocerse el caso, trabajadores del Ayuntamiento expresaron su respaldo y solidaridad con la funcionaria, quien también agradeció el acompañamiento de instancias de atención a las mujeres, Derechos Humanos y abogados. No obstante, también existen voces dentro del propio Ayuntamiento que han cuestionado previamente el trato de la funcionaria hacía algunos colaboradores. Eso, sin embargo, es un asunto distinto: ninguna diferencia laboral justifica humillaciones, amenazas o cualquier forma de violencia.

Por supuesto que el tema causó reacciones entre los propios integrantes del Cabildo. Hay ediles que prefieren reservarse el hacer declaraciones. Y otros  expresaron su opinión.

No es la primera vez que hay señalamientos de violencia política contra las mujeres en razón de género, dentro del máximo órgano del ayuntamiento de Bahía de Banderas. La síndica municipal, Dra. Daniela Sahagún también lo hizo público y en sesión edilicia. Pero ella prefirió un perfil más bajo y actuar en consecuencia, para evitar el escándalo. Y, al igual que Ciola Arévalos, señaló que podría haber más casos. Sus dichos forman parte de las sesiones públicas del Cabildo y pueden ser consultados.

En el caso de la Secretaria General del Ayuntamiento, su llegada al cargo estuvo acompañada desde el principio de cuestionamientos sobre su experiencia, su preparación profesional y la manera en que comenzó a operar la Secretaría. Las críticas, sin embargo, son una cosa; las descalificaciones personales, humillaciones o amenazas son otra muy distinta.

Los regidores y regidoras lo saben, porque en los grupos de whatsapp de trabajo están las pruebas e incluso en los debates de las reuniones de trabajo, se han presentado este tipo de situaciones. Uno de los ediles consultados reconoció que los adjetivos calificativos son innecesarios y aplaudió que la funcionaria no normalice la violencia. 

Intenté ir mas allá y conocer el nombre del presunto violentador, pero nadie se atrevió a decirlo para no “ser imprudentes”, cuando quienes acudimos a sesiones de Cabildo, si somos pocos, pero ahí se ve todo claramente. Además de que algunos informantes confirmaron de quién se trata; pero también reservaré el nombre para cuando por fin se haga la denuncia ante la instancia que sanciona este delito,  porque al ser funcionaria, el tema cobra relevancia.

En el Instituto Estatal Electoral de Nayarit (IEEN) también hubo interés por conocer lo ocurrido en Bahía de Banderas. Desde Tepic, el tema no pasó desapercibido, particularmente en un momento en que el municipio atraviesa diferencias al interior del Cabildo y Morena vive su propio proceso político rumbo a 2027. Y si los hechos denunciados pudieran encuadrar en violencia política contra las mujeres en razón de género, será la autoridad electoral competente la que determine lo conducente. 

Algunos ediles consideraron que no hubo estrategia en el manejo de este tema, que por supuesto la violencia en ninguna expresión se debe tolerar. 

Y mientras el Cabildo enfrenta acusaciones, diferencias y señalamientos entre sus propios integrantes, hay otro dato que no debería pasar inadvertido: la falta de sesiones.

La regidora Citlalli Huerta afirmó que  han transcurrido 37 días, sin sesiones de Cabildo.

“La ciudadanía merece que su Ayuntamiento sesione, informe y tome decisiones”. Cabe mencionar que las sesiones de Cabildo deben ser convocadas justamente por la Secretaría General de Gobierno. “Debemos explicar a la ciudadanía por qué el órgano máximo de gobierno municipal no está funcionando con la periodicidad que establece la norma”, concluyó la regidora.

Hasta antes del 25 de junio, no se habían presentado estas desavenencias en el Cabildo. y se veía más oficio político para el manejo de las  crisis.  E incluso se presumía de una cordialidad entre los integrantes del pleno y no como en otros gobiernos. 

Muchos se mostraban contentos al creer que no habría episodios como los de hace tres años, cuando parecía no haber día sin un nuevo capítulo que enrareciera el ambiente. Parece que se equivocaron. Veremos qué ocurre mañana, para cerrar la semana.

Desde Metrópoli Bahía nos pronunciamos, eso sí, contra cualquier forma de violencia hacia las mujeres y expresamos nuestra solidaridad con Ciola Arévalos en este momento, y corresponderá a las autoridades investigar los hechos y determinar si existe responsabilidad.