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Sociedad Animal: La impunidad desde la autoridad en el maltrato a un caballo

Por Laura Espinoza

 

Hace algunos días, en Puerto Vallarta, se denunció en redes sociales la existencia de un caballo muy enfermo en una propiedad. La misma ciudadanía difundió, pidió apoyo del gobierno.

Bienestar Animal se desvinculó por atender solo a perros y gatos. Y fomento agropecuario, a quien correspondía atender el caso directamente, nunca llegó.

La ayuda llegó como siempre, de la sociedad civil. Se llamó a la patrulla verde, pues se trataba de una propiedad particular, quienes en flagrancia del delito de maltrato animal, no permitieron a la ayuda llegar al caballo, ni dieron parte al ministerio público como correspondía.

El resultado: durante al menos  tres días, el pobre animal sufrió una agonía inimaginable.

Desde la reforma constitucional de Diciembre20 24, cualquier autoridad federal, estatal o municipal, al tener conocimiento de un delito, como en este caso, el de maltrato animal, está obligada a actuar para salvaguardar el bienestar de los animales.

Las autoridades podrían haber hecho la diferencia, deberían de haber actuado. Fueron omisas. ¿Cuántos casos más, cuánto tiempo más debemos esperar  a que se pongan a trabajar?

¿Va a quedar impune, tanto el dueño del caballo, que ya antes había provocado maltrato animal a una yegua, como las autoridades omisas?