Balance nacional y retos para Puerto Vallarta ante el Primer Informe de Gobierno
- Avances que pueden beneficiar a Puerto Vallarta
Reconocemos que el Gobierno Federal ha mostrado voluntad de enfrentar los problemas de seguridad con una estrategia renovada y personal capacitado. Si bien la violencia no ha disminuido en su totalidad, algunos índices delictivos han cedido. Este esfuerzo es relevante para destinos turísticos como Puerto Vallarta, donde la percepción de seguridad resulta clave para atraer visitantes e inversión.
En materia económica, valoramos la apertura al diálogo con el sector privado mediante el “Plan México” y esquemas de coinversión. La participación de la iniciativa privada en sectores estratégicos como energía y turismo puede fortalecer la infraestructura que requiere nuestra región para seguir creciendo.
También destacamos la importancia de mantener una relación cercana con Estados Unidos. Para Puerto Vallarta y Bahía de Banderas, el turismo internacional y las cadenas de suministro dependen de la certidumbre comercial y de evitar tensiones arancelarias.
En lo laboral, celebramos que la negociación salarial se haya realizado con participación de empleadores y trabajadores. El aumento del salario mínimo y la reducción de la pobreza explicada por mayores ingresos laborales son señales positivas, especialmente en una ciudad donde el sector servicios depende de condiciones laborales más justas para garantizar estabilidad social y calidad en la atención turística.
Retrocesos que afectan directamente
Los retrocesos señalados por Coparmex Nacional también impactan a nuestra región. La reforma judicial aprobada sin consenso suficiente ha generado incertidumbre sobre la eficacia del sistema de justicia. Puerto Vallarta requiere un marco sólido de Estado de Derecho para garantizar la confianza de inversionistas nacionales y extranjeros.
La desaparición de organismos autónomos y la concentración de poder en el Ejecutivo debilitan contrapesos institucionales. Ello afecta la certidumbre jurídica que demandan las inversiones en el sector turístico y de infraestructura, indispensables para seguir atrayendo visitantes.
Preocupa además la crisis del sistema de salud, con desabasto de medicamentos y millones de mexicanos sin acceso a servicios médicos. En una región turística como la nuestra que recibe miles de visitantes nacionales y extranjeros cada semana, contar con un sistema de salud robusto es un tema no solo social, sino de competitividad internacional.
La desaceleración en la creación de empleos formales y la caída en la confianza empresarial también tienen efectos locales: la inversión hotelera, restaurantera y comercial requiere certidumbre y reglas claras. Puerto Vallarta no es ajeno a la inseguridad, la extorsión y la impunidad, fenómenos que encarecen costos logísticos, reducen la competitividad y afectan la calidad de vida de las familias vallartenses.
Oportunidades para la región
Vemos oportunidades claras: la revisión del T-MEC y el fenómeno del nearshoring pueden traer inversión a México, pero para aprovecharlo es indispensable garantizar energía suficiente, seguridad pública y certeza jurídica. Puerto Vallarta debe aspirar a convertirse en un polo atractivo no solo para el turismo, sino también para nuevas industrias de servicios y tecnología que diversifiquen la economía.
El “Plan México” y los incentivos a MIPYMES son una ventana de oportunidad. En Puerto Vallarta, más del 90% de los negocios son micro y pequeñas empresas, muchas vinculadas directa o indirectamente al turismo. Si se articulan apoyos efectivos y acceso a financiamiento, la derrama económica se multiplicará en la región.
En lo laboral, la Nueva Cultura Salarial y la apuesta por el empleo formal son claves. El mejor programa social es un empleo digno, estable y bien remunerado. Vallarta, como destino turístico de talla internacional, debe ser ejemplo de que se puede competir con calidad de servicio y respeto a los derechos laborales.
Propuestas desde Coparmex Vallarta
Fortalecer el Estado de Derecho local y nacional: exigimos certidumbre jurídica y combate frontal a la corrupción e impunidad, condiciones indispensables para la atracción de inversiones turísticas y de infraestructura.
Seguridad para residentes y visitantes: la extorsión, el robo y la violencia deben atenderse con recursos y coordinación. Un destino turístico sin seguridad pierde competitividad.
Salud pública de calidad: garantizar abasto de medicamentos y servicios médicos adecuados es una prioridad para residentes y turistas.
Impulso a MIPYMES turísticas y comerciales: necesitamos programas que faciliten financiamiento y capacitación para pequeños empresarios, base de nuestra economía local.
Diálogo tripartito: Gobierno, empresarios y trabajadores deben sentarse a construir acuerdos, particularmente en torno a la reforma laboral y la movilidad social.
Puerto Vallarta refleja en lo local los mismos retos que enfrenta el país: necesitamos seguridad, certeza jurídica, salud pública, empleos formales y diálogo social. Solo así podremos consolidarnos como un destino turístico competitivo y una ciudad con justicia social para sus habitantes.
En Coparmex Vallarta reiteramos nuestra disposición a colaborar con propuestas, responsabilidad y compromiso para construir un futuro de desarrollo inclusivo y sostenible para nuestra región.
