Columnistas

En Opinión de El Profe – Entre la ética y la factura: crónicas del «feis» político

• Cuando el periodismo se cotiza en espejismos

 

Por Nayar Araiza López

En Bahía de Banderas, la crítica no se cocina con ética, sino con factura. Hay portales de medios, algunos serios otros no tanto, así como páginas de “feis”, que se han vuelto expertos en el arte de la exageración, ya que cualquier movimiento o declaración del Presidente Héctor Santana lo convierten en escándalo, aunque sea un “bostezo” mal interpretado.

¿La razón? No es la democracia, ni la transparencia, ni el interés público. Es la comezón electoral, ya que indiscutiblemente que Santana suena fuerte para la candidatura de MORENA a la gubernatura en 2027, y eso les irrita más que un sol de mayo sin sombra, pero también no pocos medios lo ven como “Santaclaus”, “si quiere llegar, hay que sacarle”, es el dicho.

Pero lo que realmente topa y tumba máscaras sin duda alguna es el dinero. “Todo topa en dinero”. Porque detrás de cada “denuncia ciudadana” o crítica mal redactada hay una cotización, puesto que no dicen que han exigido “convenios de prensa” que van desde los 50 mil, 100 mil, hasta 250 mil pesos mensuales. Todos se sienten “latinus”, aunque sus métricas sean más fantasiosas que una novela de ciencia ficción. Prometen impactos virales hasta en Taiwán y China, pero no pueden garantizar ni una lectura crítica en Bucerías.

El verdadero periodismo que incide en la opinión pública no se alquila por paquete. No se mide en likes inflados ni en alcances de humo. El negocio de algunos medios es la difusión de la mentira o la verdad a medias, que efectivamente tiene alcances, más no influye ni modela el pensamiento del ciudadano lector, solo alimenta el morbo, porque incluso hasta para darle indicaciones al ChatGPT, muy de moda entre estos “comunicadores”, hay que tener algo de sabiduría o coherencia, para que les salga bien la respuesta.

Lo que estamos viendo en esa “campañita contra Héctor Santana” es una industria de la especulación, donde la noticia es pretexto y obtener el contrato con el Ayuntamiento, el objetivo. Y mientras tanto, el verdadero periodismo, ese que incomoda con datos, contexto y rigor, con reflexiones lógicas y convincentes, sigue siendo la excepción, no la regla. Va.