Columnistas

En la Opinión de El Profe – Fe pública, fechoría privada en Nayarit

*La corrupción notarial dejó de ser secreto a voces, hoy son carpetas, operativos y detenciones que exhiben cómo el membrete oficial se convirtió en instrumento de despojo

 

Por Nayar Araiza López

 

Lo único cierto es que la corrupción notarial en Nayarit nunca fue un misterio, sino secreto a voces. Todos cargamos alguna historia de despojo de propiedades arrebatadas con sello oficial, hasta de viviendas por créditos de INFONAVIT, que fueron convertidas en botín y legalizadas por notarios pillos que, más que fedatarios, parecen fedadores de atracos.

La Notaría Pública debería ser eso «pública» y gratuita, no un club privado de privilegios disfrazados de legalidad. Pero aquí, los notarios se espantan cuando los meten al bote, como si la cárcel fuera un sacrilegio y no la consecuencia natural de sus fechorías.

El verdadero escándalo no es que caigan algunos, sino que tantos sigan libres, firmando despojos con tinta de impunidad. En Nayarit, la fe pública se volvió fechoría privada. Y todavía se persignan.

Los datos oficiales es que los Notarios fueron detenidos, acusados por extorsión, falsificación de documentos y participación en despojos de propiedades, simulación de actos jurídicos para apropiarse de inmuebles en operaciones ilícitas, particularmente dentro del llamado Megaoperativo Nuevo Nayarit, que recuperó más del 90% del patrimonio desviado del Fideicomiso Bahía de Banderas.

La corrupción notarial en Nayarit ya no es rumor de pasillo, son carpetas de investigación, órdenes de aprehensión y operativos que exhiben cómo la fe pública se convirtió en instrumento de despojo. El problema no es que los pillos caigan, sino que el sistema les haya permitido firmar atracos con membrete oficial durante décadas. Va.