En la Opinión de El Profe – SISEP ocho meses después, entre la promesa y el tortuguismo administrativo “oficial”
El organismo descentralizado creado para modernizar los servicios públicos sigue sin contar plenamente con patrimonio, nómina ni control administrativo
Por Nayar Araiza Lopez
Resulta difícil entender que un organismo aprobado por el Cabildo desde noviembre de 2025 continúe, ocho meses después, sin consolidar plenamente su estructura administrativa y jurídica
El abogado José Ramón Álvarez Arreola tomó protesta como director del Sistema Integral de Servicios Públicos (SISEP) el pasado 2 de diciembre de 2025. A su lado estaban la Síndico Daniela Sahagún, responsable jurídica y del patrimonio del Ayuntamiento, así como el regidor José “Pepe” Castañeda, titular de la Comisión de Servicios Públicos en el Cabildo.
La propuesta para su designación fue presentada por el propio presidente municipal, Héctor Santana García, quien además encabeza la Junta de Gobierno del organismo. Hasta ahí, todo marchaba bien. El nombramiento contaba con respaldo político y jurídico suficiente.
Aquel día, el alcalde reconoció la trayectoria y desempeño de Álvarez Arreola, destacando que era la persona idónea para asumir la responsabilidad. Argumentó que durante su gestión al frente de la dependencia había obtenido resultados positivos, lo que justificaba su transformación en un organismo público descentralizado con la finalidad de ofrecer mejores servicios a la ciudadanía y al sector empresarial.
Recuerdo también que Héctor Santana subrayó la necesidad de que el nuevo organismo contara con liderazgo, claridad en la conducción y visión estratégica para elevar la calidad de los servicios públicos. Consideró que esos requisitos los cumplía ampliamente Ramón Álvarez Arreola, quien, por su parte, se comprometió a desempeñar el cargo con transparencia, eficiencia, eficacia y responsabilidad, valores que exige la ciudadanía.
Sin embargo, a pesar de que el alcalde convocó a todo su equipo de gobierno a respaldar el proyecto y a su director, convencido de que el trabajo coordinado permitiría consolidar un municipio más ordenado, justo y comprometido con el bienestar social, la realidad parece ser otra.
Y es que en la más reciente sesión de Cabildo, Ramón Álvarez lanzó una expresión que llamó poderosamente la atención: “No me dejen solo” afirmó hasta con “sentido emotivo” a los regidores. Una frase que deja entrever que, a ocho meses de haberse aprobado la creación del SISEP, el organismo todavía no goza de la independencia administrativa que debería tener. Y la verdad es que no la tiene.
Durante su intervención ante el pleno, el director del SISEP informó que aún no ha podido concluir el Informe de Creación y Desincorporación del organismo, debido a que no cuenta con la nómina bajo su control, ni con la totalidad del patrimonio ni con la información necesaria que debieron entregarle hace meses diversas áreas del Ayuntamiento, particularmente Oficialía Mayor, Tesorería y Secretaría General.
La propia síndico Daniela Sahagún puntualizó la gravedad de la situación. Incluso hizo un contundente extrañamiento y exigió establecer plazos concretos para la entrega de la documentación pendiente, dada la trascendencia de una decisión institucional aprobada desde noviembre de 2025 por el gobierno que ellos representan, porque también hay que decirlo, el que los funcionarios no atiendan un mandato del cuerpo edilicio, es una total falta tanto legal, administrativa y política.
En el mismo sentido se pronunciaron los regidores José “Pepe” Castañeda, Milton Martínez y Citlali Huerta, quienes precisamente integran la Comisión de Servicios Públicos. Cabe señalar que parte de la Sesión, estuvo presidida por la regidora Cristina Morán, quien también hizo un patente exhorto para que las dependencias rezagadas entreguen la información pendiente en un plazo de tres días.
Lo más delicado del asunto es que, mientras el secretario del Ayuntamiento y representantes de Oficialía Mayor aseguraban haber cumplido en tiempo y forma con la entrega de la información, Ramón Álvarez sostuvo públicamente una postura distinta. Prácticamente denunció ante el Cabildo que persiste un atraso significativo en la entrega de información, situación que le ha impedido rendir el informe correspondiente sobre la creación del organismo.
Como consecuencia, el patrimonio, la nómina y el control administrativo de los recursos no han sido transferidos al cien por ciento al SISEP. “No hemos tenido respuesta; les hemos enviado oficios, pero no hemos obtenido nada”, afirmó el director Ramón Álvarez, quien además explicó que la integración del informe es indispensable para presentarlo tanto a la Junta de Gobierno como al Cabildo. Incluso exhibió que algunas dependencias tardaron más de 180 días en entregar información básica para la elaboración del documento, reiterado que existen otras que siguen sin entregarla.
Durante la sesión, Ramón Álvarez invitó a los regidores a realizar una gira de trabajo por las áreas operativas del SISEP, con el propósito de constatar el trabajo que realizan las distintas jefaturas y el personal encargado del mantenimiento y los servicios públicos en todo el municipio. Porque nadie puede negar que la carga de trabajo es enorme. Tampoco puede ignorarse que resulta difícil exigir resultados extraordinarios cuando el organismo carece de recursos suficientes y de la autonomía administrativa que precisamente justificó su creación como entidad descentralizada.
Ante ese panorama, como soy muy suspicaz, me pregunto si detrás de este evidente “tortuguismo” administrativo “oficial” existe algo más que “simple burocracia”. Porque resulta difícil entender que un organismo aprobado por el Cabildo desde noviembre de 2025 continúe, ocho meses después, sin consolidar plenamente su estructura administrativa y jurídica.
Y aquí es donde surge un inevitable “sospechosismo”, porque indiscutiblemente que es una “acción concertada” para hacerlo quedar mal, ni duda hay que le tienen “celos” puesto que algunos actores no desean que el SISEP se fortalezca ni que su director destaque políticamente. Esto, porque no es un secreto que Ramón Álvarez podría aparecer en el futuro inmediato como aspirante a una diputación local o incluso a la Presidencia Municipal.
En ese mismo escenario podemos mencionar los nombres de la Síndico Daniela Sahagún, así como los regidores José “Pepe” Castañeda, Citlali Huerta y Milton Martínez, todos ellos vinculados a la Junta de Gobierno o a la Comisión de Servicios Públicos y “curiosamente” al igual que Ramón Álvarez son “potenciales” aspirantes a la Presidencia y diputaciones por sus respectivos partidos.
Si las demoras obedecen únicamente a la ineficiencia administrativa, ya es bastante grave. Pero si detrás de ellas existe “cálculo político” para frenar el que el director del SISEP, los integrantes de la Comisión y de la Junta de Gobierno de Servicios Públicos destaquen por su trabajo coordinado, entonces el asunto resulta todavía más preocupante, porque quienes terminan pagando las consecuencias no son los aspirantes ni los grupos internos, sino los ciudadanos que esperan mejores servicios públicos.
A estas alturas, el gobierno municipal está obligado a aclarar qué ocurre realmente y el Presidente Héctor Santana debe tomar el “toro por los cuernos”, “jalarle las orejas” a sus funcionarios “tortugas” y con evidente “falta de madurez” para entender lo que es el trabajo en equipo. Porque cuando los expedientes no avanzan, los oficios no se contestan y las responsabilidades se diluyen entre oficinas, la percepción pública inevitablemente apunta hacia una misma dirección: alguien está frenando la consolidación del SISEP.
Y, francamente, no parece haber otra explicación lógica para semejante lentitud administrativa que no sea “el celo político”. Claro que sí. Va.
