Puerto Vallarta

Playa Holi perdió más de 13 mil metros cuadrados de superficie en la última década: investigador del CUCosta

Estudios del Laboratorio de Investigación Manejo Integrado de la Zona Costera advierten sobre la reducción de espacios de playa y la necesidad de fortalecer su gestión sostenible

 

Investigaciones realizadas por el Laboratorio de Investigación Manejo Integrado de la Zona Costera del Centro Universitario de la Costa (CUCosta) de la Universidad de Guadalajara revelan que la playa Holi de Puerto Vallarta ha perdido más de 13 mil metros cuadrados de superficie efectiva en poco más de una década, lo que representa una disminución superior al 30 por ciento de su extensión disponible para uso recreativo.

El responsable del laboratorio, Mtro. Luis Fernando González Guevara, explicó que los registros obtenidos mediante levantamientos topográficos muestran que en 2013 la playa contaba con una superficie efectiva de 43 mil 658.89 metros cuadrados, mientras que las mediciones más recientes, realizadas con tecnología satelital de alta precisión, reportan únicamente 30 mil 364.31 metros cuadrados.

“Estamos observando una reducción de 13 mil 294.58 metros cuadrados de playa efectiva, resultado de procesos naturales asociados a la dinámica costera, pero también de intervenciones humanas y la proliferación de estructuras que modifican el comportamiento natural de la playa”, señaló el investigador.

De acuerdo con González Guevara, la presencia de espigones, enrocados y diversas estructuras instaladas a lo largo de la zona costera ha contribuido a modificar la dinámica sedimentaria del área. A ello se suma la ocupación progresiva de espacios de playa por parte de distintos actores económicos, situación que, afirmó, requiere una vigilancia más estricta por parte de las autoridades competentes para garantizar el libre acceso y uso de un bien de dominio público.

Playa Holi, una de las más concurridas de Puerto Vallarta

La playa Holi es considerada una de las más visitadas del municipio por residentes y turistas nacionales e internacionales. Cuenta con una longitud aproximada de 992 metros lineales, comprendidos entre la desembocadura del río Pitillal y el arroyo Los Tules.

Su popularidad responde, entre otros factores, a la disponibilidad de servicios, accesibilidad y espacios de estacionamiento, características que la convierten en un importante punto de recreación para la población local y los visitantes.

Sin embargo, el investigador advirtió que el incremento de infraestructura y la ocupación de espacios dentro de la zona federal marítimo-terrestre han reducido gradualmente las áreas disponibles para el uso público.

Evaluación de la capacidad de carga de la playa

Como parte de los estudios realizados por el laboratorio, se llevó a cabo una evaluación de la denominada “capacidad de carga física”, indicador que permite estimar el número máximo de personas que pueden ocupar un espacio sin comprometer su funcionalidad.

Con base en la superficie actual de la playa, los resultados indican que podrían concentrarse hasta 6 mil 773 personas considerando un espacio de cinco metros cuadrados por usuario. No obstante, al aplicar criterios más conservadores de diez metros cuadrados por persona, la capacidad se reduce a poco más de 3 mil personas.
Los investigadores incorporaron además factores de corrección relacionados con la temporalidad de lluvias, horarios de mayor exposición solar y procesos naturales que modifican la extensión de la playa. Bajo estas condiciones, la denominada “capacidad de carga real” disminuye considerablemente, situándose en aproximadamente mil 728 personas con el criterio de cinco metros cuadrados por usuario y en 864 personas con el criterio de diez metros cuadrados.

Herramienta para la gestión sostenible de las playas

El especialista destacó que la determinación de la capacidad de carga no busca restringir el acceso de la población a las playas, sino generar información científica que contribuya a una mejor administración de estos espacios.

“La playa es un recurso compartido por diversos sectores sociales y económicos. Además de los visitantes, en ella convergen prestadores de servicios turísticos, comerciantes, actividades recreativas y empresas. Por ello, es fundamental contar con criterios técnicos que permitan ordenar su aprovechamiento de manera equilibrada”, explicó.

El académico señaló que esta información puede servir como referencia para las autoridades responsables de la administración de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat), particularmente en los procesos de autorización de permisos, concesiones y actividades económicas desarrolladas en la franja costera.

Finalmente, González Guevara subrayó la importancia de impulsar planes integrales de manejo que consideren aspectos ambientales, sociales y económicos para garantizar la sostenibilidad de las playas de Puerto Vallarta.

“Las certificaciones internacionales son importantes, pero por sí solas no garantizan la sostenibilidad. Lo fundamental es contar con estrategias de gestión basadas en información científica que permitan conservar estos espacios y asegurar su aprovechamiento responsable para las futuras generaciones”, concluyó.

 

Crédito Fotos:  Dr. Fernando González Guevara