Hallan cocodrilo muerto en playa Los Tules sin indicios de muerte violenta
Un cocodrilo adulto de aproximadamente 3.43 metros de longitud fue localizado sin vida en una playa, a la altura de la plaza de Los Tules. Autoridades municipales descartaron, de manera preliminar, que el ejemplar haya sido víctima de una muerte violenta.
Roberto Ornelas Carrillo, director de Sostenibilidad Ambiental del Ayuntamiento de Puerto Vallarta, informó que el reptil ya se encontraba sin vida cuando fue arrastrado por el oleaje hasta la orilla, donde fue detectado y reportado por personal de seguridad del hotel Los Tules alrededor de las 9:30 de la noche.
“El mismo océano lo sacó a la playa y ahí fue donde nos lo reportaron los agentes de seguridad del hotel Los Tules. Acudí para realizar los protocolos correspondientes y dar aviso directamente a la Profepa”, explicó el funcionario.
Tras recibir el reporte, personal de Sostenibilidad Ambiental se coordinó con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y con elementos de Protección Civil y Bomberos para realizar las maniobras necesarias debido al tamaño del ejemplar.
De acuerdo con Ornelas Carrillo, se trataba de un macho de gran tamaño que presentaba un avanzado estado de descomposición, lo que sugiere que llevaba entre dos y tres días flotando en el mar antes de llegar a la costa.
“El organismo estaba considerablemente inflado por el proceso natural de descomposición. Sin embargo, tenía todas sus partes completas, por lo que descartamos una posible riña con otro macho dominante”, señaló.
El cocodrilo portaba la marca de identificación número 569, colocada previamente por personal del Estero El Salado. Aunque se desconoce cuándo fue marcado, por sus dimensiones se estima que podría tener entre 45 y 50 años de edad, aunque los especialistas advierten que el tamaño de estos reptiles también depende de factores como la alimentación y las condiciones del ecosistema.
Como parte del protocolo, las autoridades únicamente realizaron mediciones y un registro fotográfico para integrar el reporte que será enviado a Profepa. Posteriormente, el cuerpo fue enterrado en la misma playa donde fue encontrado.
El director de Sostenibilidad Ambiental aclaró que no se practicó una necropsia debido a que este procedimiento requiere la intervención de personal veterinario especializado, por lo que no fue posible determinar con certeza la causa de la muerte.
“No se abrió el cadáver. Solamente se tomaron medidas y se dio conocimiento a Profepa. Para saber exactamente qué ocurrió tendría que realizarse una necropsia completa”, indicó.
Durante la inspección visual, los especialistas no detectaron perforaciones, mutilaciones ni lesiones externas que sugirieran una agresión directa por parte de personas o de otros animales.
No se observan rasgos de violencia. La cabeza, la cola y las extremidades estaban completas. Visualmente podemos descartar una causa violenta, afirmó.
Aunque la causa exacta permanece desconocida, una de las hipótesis consideradas por los especialistas es que el ejemplar pudo haber sufrido una colisión con alguna embarcación mientras se encontraba en el mar, aunque reconocen que no existen elementos suficientes para confirmarlo.
Finalmente, Ornelas Carrillo hizo un llamado a la población para reportar de inmediato cualquier avistamiento de cocodrilos o situaciones similares al 911 o a las autoridades ambientales correspondientes, recordando que se trata de una especie protegida por la legislación federal. (Agencia Jafrico).
