Columnistas

En la Opinión de El Profe – La “modorra de los regidores”

 

 

 

 

 

Ya es tiempo de que desaparezca la imagen de los ediles que no trabajan

 

 

Por Nayar Araiza López

 

A casi dos años del ascenso al Cabildo, son reiteradas las críticas hacia algunos regidores de Bahía de Banderas, ya que el ciudadano común se pregunta ¿cuál es la chamba de estos bien pagados representantes del pueblo?, y es que entre la clase trabajadora como entre el pueblo en general, su actuación siempre ha estado en tela de duda; su desempeño causa especulaciones y señalamientos.

 

Reflexionemos: tenemos muchos ex regidores y actuales también, de los que nadie se acuerda, que efectivamente llegaron por elección popular, pero nada más en teoría, porque en realidad se “colgaron” del partido y del candidato que encabezó planilla, para nadie es un secreto que en la ya lejana pasada elección, fueron la marca MORENA y la popularidad del hoy alcalde con licencia Héctor Sanana García, quienes generaron los votos que los hizo ganar el cargo, que sinceramente lo tienen “muy quemado” por su palmaria falta de productividad.

 

Pero que significa ser “Regidor”; porque “regir” una comunidad no es tarea fácil, es decir, gobernarla, reglamentarla, el Bando de Policía y Buen Gobierno no es otra cosa que un Reglamento para el municipio, que debe revisarse, actualizarse y aplicarse de manera permanente, por tan solo dar un ejemplo de una normativa municipal, esto es el verdadero trabajo de los regidores, no la “gestión” ni la dádiva de “apoyos sociales”, que dicho sea de paso “todo le sacan al Presidente Municipal”, -sin darle crédito- la mayoría de las veces son “susidios miserables”, insignificantes, pero que maximizan a través de sus redes sociales, “entregando apoyos”.

 

Todo lo que tiene que ver con vialidades, seguridad pública, tránsito, actividades comerciales en espacios públicos, eventos masivos, fraccionamientos, servicios, contaminación, control animal, etcétera, etcétera, absolutamente todo requiere de reglamentación actualizada, que es el verdadero trabajo de los regidores, proponer iniciativas de reglamentos o llevar necesidades sociales al seno del Cabildo, como la falta de espacios educativos o áreas verdes, para que sean resueltas vía la donación de terrenos para su construcción. Aquí hago un paréntesis, esto efectivamente se hace, pero el 98 por ciento han sido iniciativas del alcalde con licencia Héctor Santana, el 2 por ciento restante de las honrosas excepciones de ediles que sí cumplen la función.

 

En la actualidad es indiscutiblemente necesario que quienes ocupan esos cargos muy bien pagados, sepan por principio de cuentas que es un Regidor y cuáles son sus funciones, conocer y estudiar la Ley Municipal para el Estado de Nayarit, que establece claramente sus responsabilidades. Creo firmemente que algunos de nuestros “protagónicos” regidores, en su inmensa mayoría no la han leído ni estudiado, y eso que algunos ya es la segunda ocasión que llegan al Cabildo.

 

Por lo tanto ya es tiempo de que desaparezca la imagen de los regidores que no trabajan, es decir, que no devengan su insultante salario que raya en los cien mil pesos mensuales en Bahía de Banderas, hablamos de un nuevo paradigma en esta función, para darle la relevancia que tiene teóricamente y sirvan de verdad a la comunidad, que no nada más se paren dos veces por mes al Ayuntamiento a las reuniones “previas” y a las Sesiones de Cabildo a parar únicamente la mano, -o a no pararla cuando andan de berrinche-.

 

Consideramos, que para llegar a un nivel en que los regidores cumplan con las funciones que marca la Ley Municipal, es necesario en lo sucesivo, que a esos puestos accedan elementos destacados de la sociedad civil, que los hay muy reflexivos, con instrucción académica, personas honorables a quienes realmente importe el progreso de su municipio, más que el de su grupo y el de su bolsillo, que no sólo vayan motivados por el alto sueldo que les pagan por casi no hacer nada.

 

Se requieren en este cargo a ciudadanos que un momento dado puedan hasta servir de asesores o consejeros del Presidente Municipal, por su amplio conocimiento y experiencia en diferentes actividades profesionales, que nos sean fanáticos de sus partidos ni de grupos, ni amigos incondicionales o enemigos del alcalde, como los hay en los hechos; ciudadanos despojados de prejuicios de cualquier tipo, neutrales; reiteramos, sin más interés que el progreso de su pueblo.

 

Por lo pronto es lamentable la poca productividad de los actuales regidores, claro que no todos, hay algunos muy movidos, hombres y mujeres, con amplio trabajo de contacto social que han llevado propuestas e iniciativas al Cabildo, siendo adoptadas, aprobadas e impulsadas por el Presidente, en su momento Héctor Santana y ahora el suplente Israel Santillán, reitero: “honrosas excepciones”.

 

Es muy necesario en el marco de transparencia y rendición de cuentas, que el propio Ayuntamiento en su portal web, de a conocer en un comunicado las iniciativas presentadas por cada regidor, su productividad, por lo que es una realidad que le están quedando a deber a Bahía de Banderas, y todavía les falta poco más de un año a su periodo, la inmensa mayoría de los ciudadanos no saben lo que hacen para devengar su “insultante” salario; están a tiempo de reivindicarse. ¿No les dará vergüenza?

 

Finalmente, las críticas de la prensa son resultado no de los “pelafustanes” de los periodistas, “chayoteros” y malévolos, -a quienes desprecian-, sino de su propia “modorra” de no cumplir con sus funciones. Porque los “dignos” hasta “dicen” van a “meter una iniciativa y punto de acuerdo”, -en eso sí son productivos-, para censurar a los medios y periodistas que los critiquen y tengan “convenio” con el Ayuntamiento. ¡Habráse visto! Ni que fueron Regidores de New York y Washington. “Los reto a que lo hagan”. “El saco a quien se lo ponga”. Va.