Bahía de Banderas

Evacuaron edificio Punta Paraíso en San Pancho por riesgo tras fuerte oleaje

Punta Paraíso: cuando las advertencias dejan de ser rumores

 

Hay historias que durante años se cuentan de boca en boca… hasta que un día dejan de ser solamente comentarios y obligan a las autoridades a actuar.

Eso es lo que ocurre ahora en Punta Paraíso, en San Pancho.

El fuerte oleaje provocó afectaciones en el inmueble y, tras una inspección de Protección Civil, fueron identificadas condiciones de riesgo alto en dos torres. Una ya había sido desalojada y la otra tuvo que ser evacuada de manera preventiva.

 

El edificio fue clausurado por autoridades estatales y municipales, mientras especialistas realizan las valoraciones necesarias para conocer sus condiciones estructurales.

¿Qué pasa cuando durante años se habla de posibles riesgos y nadie sabe con certeza dónde termina el rumor y dónde comienza una verdadera señal de alerta?

Porque hoy ya no se trata de comentarios, de vecinos preocupados o de lo que alguien dijo alguna vez. Hoy existe un dictamen de riesgo y un edificio que permanece clausurado mientras se determina qué tan segura es su estructura.

 

Punta Paraíso, otra vez en voz de todos

Cuando se habla de construcciones ubicadas frente al mar, de modificaciones, de permisos o de posibles riesgos estructurales, las advertencias no deberían esperar a que llegue una emergencia para ser tomadas en serio.

Ahora corresponderá a las autoridades y a los especialistas determinar qué ocurrió y qué deberá hacerse.

¿Cuántas veces una advertencia tiene que repetirse antes de que alguien decida revisarla a fondo?

Porque cuando se trata de la seguridad de las personas, prevenir siempre será mucho menos costoso que lamentar.

 

No hay intención de polemizar. Pero es inevitable remontarse al origen.

Hace casi 10 años comenzó la lucha por la defensa de esta playa, protagonizada por lugareños que cuestionaban el proyecto y empresarios inversionistas, entre ellos Carlos Lemus Mateos, reconocido desarrollador inmobiliario.

Fueron años de declaraciones, posturas encontradas y encuentros con reporteros. En distintas ocasiones, el empresario buscó demostrar que los señalamientos de los pobladores eran falsos y defendió públicamente las características y condiciones del proyecto.

Incluso hubo oportunidad de estar dentro de la obra de los condominios y departamentos de lujo, observar los pilotes y escuchar explicaciones técnicas sobre la construcción.

También acudieron autoridades de Semarnat y Profepa y, de acuerdo con la documentación presentada en aquel momento, avalaron los trámites correspondientes. El entonces alcalde Dr. Jaime Cuevas visitó y escuchó a la población

Pero la defensa de este lugar también tuvo consecuencias para algunos de los ciudadanos que decidieron llevar su oposición por la vía legal. Hubo amparos, procesos jurídicos y situaciones que llegaron a afectar incluso sus cuentas bancarias.

Entre quienes participaron en aquella lucha estuvieron Erik Saracho, Ismael Duñalds “Maylo”, entonces diputado local; María Elvia García Palomera, Alfredo Garza Leal e Indalecio Sánchez.

Pacific Lifestyle Properties siguió adelante con el proyecto. La polémica no cedía, pero la obra avanzaba.

En ese proceso conocí también a Citlalli Huerta, arquitecta que participó en la ejecución del proyecto y quien actualmente es regidora de Bahía de Banderas. A lo largo de dos años, ella también ha fijado posturas y observaciones respecto a distintas obras que se realizan en el municipio.

El tiempo pasó.

Las declaraciones quedaron registradas. Las posiciones de unos y otros también.

Y hoy, frente a las afectaciones provocadas por el fuerte oleaje, con dos torres señaladas por Protección Civil con condiciones de riesgo alto y el inmueble clausurado de manera preventiva, resulta inevitable volver la mirada hacia aquellos primeros años.

No corresponde a una reflexión periodística determinar ahora quién tenía la razón. Para eso están los dictámenes técnicos, los documentos y, en su caso, las autoridades competentes.

Pero sí vale la pena recordar.

Porque a veces el tiempo coloca nuevamente sobre la mesa aquello que parecía haber quedado atrás.

Ahora habrá que esperar a que el mar se calme, que concluyan las valoraciones técnicas y que la justicia la legal y, como suele decirse, la de la propia naturaleza, dé sus conclusiones.

El tiempo, la naturaleza y el mar ponen a cada quien en su lugar.

Por Noemí Zamora Reynoso

(revisión de redacción con IA).